lunes, 11 de mayo de 2015

Opinión

Odio todo esto
Por: Jared Buwagari
Odiar se puede considerar una palabra fuerte dependiendo de la dirección que se le dé, suele ser usada frecuentemente por gente antipática.

"Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos baratos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida... ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína? Odio todo esto”.

Es un fragmento de la sumamente taciturna  introducción de una maravillosa e hilarante película escocesa llamada trainspotting  que trata de un grupo de heroinómanos de Edimburgo que no tienen aspiraciones en su paso por la vida y bueno, se consideraría que los personajes de esta película tienen una crisis de identidad lo cual justificaría la manera en que ven el mundo sin sentido para ellos en algunos momentos.

¿A dónde quiero llegar con esto? bueno que esa burla a la sociedad “común” nos identifica de alguna forma al miedo a la monotonía en ese caso entendemos que todos odiamos algo, el odio es algo recurrente en la vida de los hombres y mujeres, normalmente se liga al miedo y van de la mano como novios en primavera.

A veces es más fácil odiar que querer, generalmente y por hechos recabados por conversaciones, concluí (a mi análisis y opinión propia) que lo que la gente más odia se vincula al hecho de una traición  por causa de un tercero, ¿a qué me refiero?, mentiras, hipocresía,  que te hagan esperar, los malos tratos, que traicionen tu confianza y un largo etcétera de cosas que no soportas y me dirás ¿hay un trasfondo en esto? ¡Claro que lo hay!

En un análisis estructural del concepto de sí mismo tenemos la vulnerabilidad al rechazo y la incompetencia social. La concepción de los demás como críticos, despreciativos y en algunos casos superiores.  Las creencias generamos una de desamor - no querible: “yo no soy agradable, las personas se burlan de mi” y “estoy destinado a estar solo”.

Claro habrá  personas que saben manejar este tipo de concepciones de mejor manera y más sana, aun así no se libran de ese sentimiento que como el sabio yoda dijo alguna vez ”el miedo lleva a la ira la ira lleva al odio el odio lleva al sufrimiento” es un eterno ciclo y todos estamos conectados como sociedad y nuestra forma empática que pareciera estar quebrada se relaciona, lo que podría parecer un tema de unos cuantos en realidad se conecta a una de las enfermedades del siglo XXI más comunes y preocupantes con consecuencias que van desde generar enfermedades patológicas hasta el suicidio, ay pobrecito ser de la creación nadie lo quiere, este total desapego a las relaciones humanas por temor como ya había mencionado origina de misma manera a las personas sarcásticas, insípidas, criticas, que seguramente identificarás, se esconden detrás de chistes,  y evitan los temas importantes o comprometedores.


¿Cómo no íbamos a odiar todo eso? ¿Cómo no  odiar a todos los demás si son como yo? Bueno amarte a ti mismo es el primer paso para amar todo lo demás a tu alrededor, solo ten en cuenta que cuanto más ames  más odio saldrá al caer.

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