Odio todo esto
Por: Jared Buwagari
Odiar se puede considerar una palabra fuerte dependiendo de
la dirección que se le dé, suele ser usada frecuentemente por gente antipática.
"Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera.
Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras,
coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud,
colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige
un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego.
Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos
baratos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana.
Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan
el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de
viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para
los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige
tu futuro. Elige la vida... ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo
elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones.
¿Quién necesita razones cuando tienes heroína? Odio todo esto”.
Es un fragmento de la sumamente taciturna introducción de una maravillosa e hilarante
película escocesa llamada trainspotting que trata
de un grupo de heroinómanos de Edimburgo que no tienen aspiraciones en su paso
por la vida y bueno, se consideraría que los personajes de esta película tienen
una crisis de identidad lo cual justificaría la manera en que ven el mundo sin
sentido para ellos en algunos momentos.
¿A dónde quiero llegar con esto? bueno que
esa burla a la sociedad “común” nos identifica de alguna forma al miedo a la
monotonía en ese caso entendemos que todos odiamos algo, el odio es algo
recurrente en la vida de los hombres y mujeres, normalmente se liga al miedo y
van de la mano como novios en primavera.
A veces es más fácil odiar que querer,
generalmente y por hechos recabados por conversaciones, concluí (a mi análisis
y opinión propia) que lo que la gente más odia se vincula al hecho de una
traición por causa de un tercero, ¿a qué
me refiero?, mentiras, hipocresía, que
te hagan esperar, los malos tratos, que traicionen tu confianza y un largo
etcétera de cosas que no soportas y me dirás ¿hay un trasfondo en esto? ¡Claro
que lo hay!
En un análisis estructural del concepto de
sí mismo tenemos la vulnerabilidad al rechazo y la incompetencia social. La
concepción de los demás como críticos, despreciativos y en algunos casos
superiores. Las creencias generamos una
de desamor - no querible: “yo no soy agradable, las personas se burlan de mi” y
“estoy destinado a estar solo”.
Claro habrá personas que saben manejar este tipo de
concepciones de mejor manera y más sana, aun así no se libran de ese
sentimiento que como el sabio yoda dijo alguna vez ”el miedo lleva a la ira la
ira lleva al odio el odio lleva al sufrimiento” es un eterno ciclo y todos
estamos conectados como sociedad y nuestra forma empática que pareciera estar
quebrada se relaciona, lo que podría parecer un tema de unos cuantos en
realidad se conecta a una de las enfermedades del siglo XXI más comunes y
preocupantes con consecuencias que van desde generar enfermedades patológicas hasta
el suicidio, ay pobrecito ser de la creación nadie lo quiere, este total
desapego a las relaciones humanas por temor como ya había mencionado origina de
misma manera a las personas sarcásticas, insípidas, criticas, que seguramente
identificarás, se esconden detrás de chistes,
y evitan los temas importantes o comprometedores.
¿Cómo no íbamos a odiar todo eso? ¿Cómo
no odiar a todos los demás si son como
yo? Bueno amarte a ti mismo es el primer paso para amar todo lo demás a tu
alrededor, solo ten en cuenta que cuanto más ames más odio saldrá al caer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario